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Tipos de relación entre franquiciante y franquiciado

No obstante, surgen diferencias entre ambos esquemas, pues se debe recordar que en un sistema de franquicias, un franquiciante normalmente debe entenderse y relacionarse en forma cotidiana con varios franquiciados, lo cual hace mucho más complejo el mantener relaciones en buenos términos con todos los miembros del grupo de franquiciados.

En la medida que un sistema va creciendo e incorporando nuevos franquiciados, el franquiciante debe buscar mantener una estructura tal, que le permita darle una excelente atención a cada uno de los franquiciados de su red, dando pronta respuesta a las comunicaciones e inquietudes que provengan de éstos. 

Pero no se debe olvidar que un sistema de franquicias, aunque pueda iniciar como una relación comercial entre dos entidades económicas, es también una serie de relaciones interpersonales entre los integrantes de la empresa franquiciante y los de la empresa franquiciada, (o entre el franquiciante y el franquiciado) y que conforme transcurren éstas, van surgiendo problemas, malos entendidos y la relación va sufriendo un desgaste; por lo cual es muy recomendable que el franquiciante busque reunirse con su grupo de franquiciados con cierta periodicidad, al menos, dos o tres veces al año; y en juntas de trabajo donde se fomente la integración del sistema y donde puedan tratarse abiertamente los problemas para así encontrar la mejor solución a estos.

Los tipos de relaciones entre el Franquiciante y Franquiciado pueden variar dependiendo de los perfiles de las partes involucradas, lo ideal es generar sinergias y retroalimentación que contribuyan a que el formato de negocio funcione como se desea, sin embargo, existen marcados perfiles y tipos relacionales que son comunes en muchos de los modelos de Franquicia.

Franquiciante como socio

En cierto sentido, aunque no legal, un franquiciante y el franquiciado son socios. Después de todo, están en este acuerdo de negocios juntos. Cada socio tiene un papel, y cada socio depende de los resultados del otro.

Ambos tienen sus papeles, y en la relación y el éxito de la misma se basa en su interdependencia. Sólo uno, sin embargo, puede tomar las decisiones de todo el sistema, y que es el socio principal: El franquiciante, quién en esta "sociedad" es quién proporciona el sistema, mientras el franquiciado abastece el capital, la mano de obra, el día a día, y el entusiasmo que hace que la marca permanezca viva. 

En grandes sistemas, los "socios" discuten temas individuales, pero, el franquiciante es la última instancia de la toma las decisiones en este modelo de negocio.

Franquiciante como padre

Al igual que los padres y sus hijos, los franquiciantes facilitan la primera orientación necesaria para el crecimiento saludable de la franquicia.

Los Franquiciantes proporcionan a los franquiciados una red de seguridad en la formación y el cuidado del sistema, y durante los primeros días, les proporciona además acompañamiento y capacitación en el manejo de su enseña. Como los padres, el franquiciante ofrece un mecanismo de apoyo al que los franquiciados pueden acudir para recibir ayuda cuando están en alguna situación de difícil manejo. 

Los Franquiciantes deben proporcionar un conjunto de “ruedas de entrenamiento” para mantener los nuevos franquiciados equilibrados hasta que puedan “pedalear” por su propia cuenta. Y como verdaderos padres, son una fuente constante de consejos, ideas, y sabiduría.

Franquiciante como dictador

Algunas relaciones de franquicia son demasiado rígidas. El franquiciado se ve a sí mismo como empresario, alguien que inicia un negocio y puede tomar todas las decisiones acerca de cómo debe funcionar este. Casi desde el día en que se convierten en franquiciados, quieren encontrar una forma de liberarse de las limitaciones de los sistemas de franquicia que se imponen sobre ellos, olvidando que ellos no son dueños de su propio negocio en su totalidad. En ese sentido, los empresarios tienen una flexibilidad mayor a la de los franquiciados. 

Y es que en una relación de franquicia, el franquiciante es el dueño del concepto y el nombre, y es quién determina la forma en que el franquiciado debe tener relación de negocios con los clientes. De hecho, algunos franquiciados se les dificulta comprender la razón por la que no pueden hacer cambios al sistema; y esto se debe a que la marca es del franquiciante, y por ello, pagaron un derecho.

Ante la no comprensión de este hecho, se puenden generar conflictos, lo que en muchos casos termina haciendo que el franquiciante sea demasiado estricto con su franquiciado, desechando el sentido flexible de su franquicia.

Ojalá existiera una receta o fórmula para lograr llevar la relación entre el franquiciante y sus franquiciados en los mejores términos, pero no la hay. Simplemente queda mantener siempre el enfoque de un buen acercamiento con el grupo de franquiciados, y detectar a tiempo los problemas que vayan surgiendo con éstos, para entre ambas partes, buscar corregirlos de forma inmediata y así lograr formar realmente una red de franquicias funcional, lo cual es esencial para el éxito de la misma.

Por: Camilo Andrés Rojas / Consultor Junior

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