1. Mentalidad empresarial.
Se entiende que la franquicia es un sistema de expansión
de un negocio y no un negocio en si. Es decir, que debe partir de
un concepto empresarial bien estructurado y establecido de una empresa
en marcha y con cierto éxito. La mentalidad empresarial ayudará
también a conocer que un crecimiento lento no significa no
crecer. Un desarrollo sostenido contribuirá a una implantación
sólida, siempre que se sigan las estrategias adecuadas.
2. Plan de negocio.
El franquiciador deberá contar con medios económicos
tanto para sostener los servicios comunes durante el proceso de
lanzamiento de la franquicia, como para dar un adecuado servicio
a la red y prestar la asistencia correspondiente a la cadena. Además,
deberá rodearse de un buen equipo. Los recursos humanos resultan
esenciales a la hora de atacar cualquier tipo de plan en una empresa.
3. Plan de marketing.
Fundamental para posicionar su marca frente a otras ya muy establecidas
en el mercado. El franquiciador debe trazar un cuidadoso plan que
lance su marca y la dé a conocer, en unas condiciones de
fuerte competencia. La publicidad y las diferentes acciones de marketing
que se emprendan deben guardar homogeneidad, por lo menos hasta
que la marca esté asentada. Se trata de buscar un elemento
diferenciador que haga que el cliente conozca el negocio y le aporte
confianza.
4. Selección de franquiciados.
Resulta de esencial importancia que el principal requisito en la
selección sea el que posea cultura empresarial, ya que de
él va a depender la gestión de su franquicia. Además,
va a ser la imagen de nuestro negocio ante el público en
el resto de puntos del territorio motivo de nuestra expansión.
5. El Know-How.
Secreto para salvaguardar nuestra ventaja competitiva, identificable
con la marca por el cliente y sustancial, es decir, útil
para el franquiciado. Son las tres características básicas
de ese Saber Hacer que ha llevado al éxito a nuestro negocio
y que perdería toda su razón de ser, si el franquiciador
no es capaz de transmitirlo correctamente. Por tanto, la formación
del franquiciado es vital para la salud de nuestra marca.
En ocasiones, puede darse el caso de que la misma naturaleza del
negocio dificulte esa comunicación del Saber Hacer, quizás
porque resulte muy complejo. Algunas consultoras del sector aconsejan
en determinadas ocasiones la creación de una "franquicia
piloto", cuyo funcionamiento durante el periodo de tiempo que
sea necesario, contribuirá a ver si el modelo es operativo
y a prever las dificultades.
6. Comunicación con el franquiciado.
Además de esa transmisión del Saber Hacer, el constante
contacto con los franquiciados es indispensable. Interesarnos por
sus necesidades, sus dificultades y sus inquietudes nos ayudarán
a saber si hemos tomado el camino correcto. Por supuesto, nos hará
saber si todo funciona como es debido y nos mantendrá muy
cerca de la realidad del mercado.
7. La importancia del cliente.
El conocimiento del mercado nos dará las pautas de cómo
acercarnos a nuestro potencial cliente y un buen plan de marketing
conseguirá la uniformidad necesaria para que a ese cliente
no le desoriente nuestra oferta. De esta manera el contacto con
el franquiciado nos exteriorizará cuáles son las inquietudes
de ese consumidor, lo que va a contribuir al éxito en la
implantación de nuestro producto.
8. Cuidar las instalaciones.
El franquiciador es quien establecerá la política
de ubicación de los locales de su franquicia y teniendo en
cuenta que esos establecimientos van a ser su gran escaparate, hay
que vigilar que sean instalaciones idóneas. Sin un análisis
previo y un estudio de mercado, cualquier decisión en este
sentido puede desembocar en el fracaso más absoluto.
9. Evolución del mercado.
El franquiciador tiene que estar en permanente contacto con lo que
sucede en el mercado y, en particular, en el sector en el que opera.
Presentará productos y servicios renovados basados en las
necesidades del cliente. La observación del mercado le dará
también las pautas sobre la conveniencia, o no, de buscar
estrategias de expansión diferentes.
10. Sectores
A pesar de que todos los sectores pueden albergar una oportunidad
de negocio importante aquí podemos destacar algunos sectores
de actividad que se están imponiendo con fuerza en el mercado,
como son telecomunicaciones, cafés, enseñanza, joyería
y bisutería y los más dinámicos, moda y comidas
rápidas, así como servicios (tintorerías y
transporte-mensajería) y servicios a domicilio. Por otro
lado, la franquicia también se ve influenciada por las modas
y subsectores de actividad que afectan a la economía.
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