Motivos Principales
Por qué es posible
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Si una empresa puede franquiciar, es debido a que se trata de una empresa rentable y saneada, que desarrolla una actividad suficientemente contrastada y que cuenta con un buen posicionamiento en su sector.
Ante las numerosas ventajas que conlleva franquiciar, la decisión de llevarlo a cabo podrá ser adoptada fácilmente al no existir circunstancias que sean difíciles de superar.
Franquiciar no será complicado, lo realmente complejo es llegar a una situación en la que franquiciar resulte en sí posible. Un proyecto de franquicia no se inicia con la simple decisión de franquiciar nuestra actividad, sino en el preciso instante en el que la empresa comienza su andadura.
Reducción de los costes de expansión
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Es por esta razón por lo que el sistema de franquicia resulta más ventajoso y atractivo para cualquier empresa. Crecer con unos costes de expansión inferiores a los que corresponderían a un desarrollo directo mediante la apertura de unidades propias, proporciona a la franquicia su más indudable aliciente.
No queremos decir con esto que franquiciar no represente para la empresa coste alguno en su crecimiento. Si la empresa no prepara suficientemente sus estrategias de lanzamiento y relación contractual, si no se dota de una estructura organizativa capaz de asistir convenientemente a los puntos de la red, si no dispone un planteamiento de negocio atractivo, contrastado y rentable franquiciar no será una solución.
Amplitud y rapidez de crecimiento
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Como es lógico, es posible que cualquier empresario posea limitaciones financieras que se traducen en una mayor lentitud de crecimiento en caso de decantarse por un sistema de desarrollo a través de establecimientos propios. La capacidad de repercutir en el franquiciatario las inversiones de apertura traerá consigo la cobertura del territorio objetivo en un tiempo sensiblemente inferior.
El franquiciante ha de ser consciente que un rápido crecimiento puede acarrear numerosos problemas en caso de no adecuarlo, en todo momento, a las estructuras realmente disponibles. La expansión ha de ser siempre objeto de una planificación rigurosa y responsable.
La franquicia, a través de un desarrollo paulatino, favorecerá el posicionamiento del empresario en su sector de actividad: en primer lugar, por su anticipación ante posibles competidores en aquellos mercados en los que estos últimos no tengan presencia. En segundo lugar, por el sentido de red, amplitud y posibilidad de servicio que conseguiremos transmitir al mercado.
Influencia en el entorno empresarial
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Dado que las decisiones de la empresa no resultarán, en términos generales, ajenas al entorno en el que ésta desarrolla su actividad, muy especialmente, el que ésta se decante por franquiciar total o parcialmente su oferta, tendrá una influencia considerable ante las tres partes involucradas con su actividad: proveedores, clientes y competidores.
Proveedores
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Ante una estrategia de comercialización y/o distribución en un planteamiento de franquicia, donde el fabricante de los productos no es el franquiciante, es necesario evaluar la capacidad que tienen los proveedores habituales para atender al suministro de la red.
Clientes
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Frecuentemente, muchas empresas deciden franquiciar debido a las numerosas ventajas que conlleva la franquicia ante una red tradicional de distribución. Dichas ventajas se ven materializadas por la reducción de intermediarios, unas mayores opciones de control, la agilidad de decisión, la minoración de devoluciones de stocks...
Sin embargo, esto supondrá la coexistencia de dos canales de distribución diferentes: una red de distribuidores - clientes (venta al mayor) y una cadena de establecimientos franquiciatarios, lo que frecuentemente puede representar problemas para la empresa al tener ésta que competir con sus propios clientes de distribución al mayor, donde antes no lo hacía. De esta forma, en zonas en las que ya se estuviese distribuyendo en el momento de implementar una unidad franquiciada, la empresa tendrá menores opciones de control en materia de exclusividad de oferta, precios de venta, publicidad y promoción, etc.
Competidores
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Sobre todo en sectores en los que aún no se hubiera instaurado la franquicia o en aquellos otros en los que este sistema es empleado de forma muy limitada, es más que posible, que en el momento en el que una empresa comience a franquiciar, las empresas de la competencia se vean obligadas a adoptar ciertas medidas como reacción ante la innovación introducida en el sector.
Este efecto, si la empresa que promueve la franquicia es uno de los líderes del sector, se producirá la improvisación de alternativas de negocio en franquicia por parte de los competidores inmediatos (por lo general, con pocas o nulas posibilidades de éxito ante la premura de su planteamiento) o la propuesta de agrupación o asociación de empresas ya integradas en el sector (posiblemente un perfil nada aconsejable en numerosas ocasiones para la concesión de franquicias).
Mayor rentabilización del crecimiento
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Resulta obvio que la franquicia supondrá para el empresario mayores opciones de rentabilización de su proceso de crecimiento, ya no sólo por un volumen de negocio más amplio sino también por las mejores condiciones de compra o menores costes de producción. La franquicia estará basada en la asistencia permanente que encontrará una contraprestación económica por parte de los franquiciatarios de la cadena.
Estas contraprestaciones adquieren la forma de derechos de entrada, regalías de explotación, derecho de entrada de publicidad, etc. conceptos todos ellos que vendrán a sufragar y rentabilizar convenientemente el esfuerzo franquiciante de la empresa.













