Obtener Financiación
Obtener la inversión necesaria para abrir cualquier negocio suele ser uno de los principales problemas con los que se encuentra todo emprendedor y uno de los motivos más comunes, por los que muchos proyectos e ideas que podían haber triunfado acaban por no pasar del papel.
Cada vez son más las entidades bancarias que apuestan por el sistema de franquicias y muchas de ellas poseen ya departamentos especializados en este modelo de negocio, con servicios financieros acordes a sus necesidades. Este hecho ha sido también aprovechado por las propias redes de franquicia, la mayoría de las cuales han adoptado acuerdos con distintas entidades financieras, con el fin de ofrecer créditos y productos especiales a sus franquiciatarios, en condiciones más ventajosas que las que marca el mercado.
Además, en función de las características de la franquicia se exigirá al franquiciatario diferentes requisitos que debe cumplir el local, tanto en lo referente a la distribución del espacio, mobiliario o acondicionamiento, como la necesidad de contar con salida de humos en los establecimientos restauranteros, por ejemplo.
A través de acuerdos con las marcas franquiciantes, los departamentos de franquicia de las entidades financieras diseñan un plan de financiación, unos productos y unos servicios adaptados a las necesidades concretas de cada franquicia. Se negocian créditos preferentes y una mayor flexibilidad en los plazos de amortización.
Este hecho, sin embargo, no quiere decir que las entidades bancarias concedan créditos a todos los franquiciatarios que lo soliciten. Lógicamente, la capacidad económica y los avales que los candidatos puedan presentar seguirán siendo condición indispensable para conseguir cualquier tipo de financiación. Además, y pese a la existencia de estos acuerdos, el franquiciatario es siempre quien tendrá que negociar directamente con el banco las características y condiciones de la financiación que solicite.
or otro lado, algunas cadenas de franquicia, con el fin de facilitar la entrada de sus franquiciatarios, también financian ellas mismas parte de la inversión inicial que se debe realizar, de forma que los nuevos empresarios pueden acogerse a créditos muy ventajosos y sin la necesidad de la intermediación bancaria.
Otra opción es solicitar los servicios de consultoras especializadas, algunas de las cuales mantienen convenios con bancos y cajas de ahorros para agilizar y facilitar los trámites.
Otro aspecto a tener presente es que nunca conviene financiar toda la inversión necesaria para montar una franquicia. Lo recomendable es que el franquiciatario disponga de unos recursos propios equivalentes, al menos, al 50% del desembolso inicial que debe efectuar, ya que lo contrario implicaría un endeudamiento excesivo, que podría llevar al fracaso del negocio.
De hecho, y para evitar esto, muchas cadenas de franquicias ponen límites a la financiación externa que pueden realizar sus futuros franquiciatarios, para cubrir la inversión total que deben realizar. Estos límites suelen situarse entre un 50 y un 60%.













