La transmisión del know-how o Saber
Hacer del franquiciador a sus franquiciados, es uno de los aspectos
más importantes sobre el que se sustenta el sistema de franquicia.
Pero ¿qué es exactamente y cómo se transmite?
El know-how
Si una franquicia es la repetición de un éxito comercial,
un porcentaje muy alto del mismo dependerá de los métodos
que se utilicen para su reproducción y transmisión
a los franquiciados. Tal es la importancia y necesidad del Saber
Hacer del franquiciador, que su identificación constituye
no sólo un derecho del franquiciado, sino también
una exigencia legal.
Estos conocimientos deben identificarse a través de los
manuales de negocio que recogen la fórmula del éxito.
Por lo tanto, no deje que le confundan, debe quedar claro que el
Saber Hacer no es algo intangible y de hecho, el franquiciado debe
poder disponer de una documentación a la que pueda remitirse
en todo momento, para efectuar cualquier consulta que necesite.
Estos documentos se clasifican en informativos y formativos:
Elementos informativos
El franquiciado que decida integrarse en una red de franquicias
debe poder acceder a todos estos documentos. Se dividen en:
1. Dossier Informativo de Franquicia
Es un documento de gran Importancia, aunque la ley colombiana no
lo exija, es una carta de presentación para la franquicia
y una herramienta comercial para todos aquellos inversionistas que
tengan interés en ella: Este dossier será portador
de la imagen de la franquicia y tendrá como finalidad aportar
una información inicial básica a los potenciales franquiciados.
En él se hallan las virtudes del modelo de negocio, también
están contenidas las obligaciones de cada parte, lo que impide
futuros malentendidos.
En él deben figurar:
- Datos identificativos de la empresa franquiciadora.
- Descripción del sector de actividad del negocio objeto
de la franquicia.
- Contenido y características de la franquicia y su explotación.
- Estructura y extensión de la red.
- Elementos esenciales del acuerdo de franquicia.
Además de generar transparencia en la relación franquiciado
- franquiciador, demostrando profesionalismo y fundando confianza
en el franquiciado.
2. Cuestionario de Candidatura
Realizado y ajustado a las características del potencial
candidato a la franquicia, aportará a la Central una amplia
información respecto al perfil personal, profesional y económico
del mismo.
3. Folleto de Franquicia
Especialmente útil en las funciones de expansión
de la red, en la selección de las referencias más
adecuadas y en la difusión de la imagen de marca. Transmitirá
una primera información a los candidatos.
4. Documentos contractuales
Precontrato de Franquicia o Acuerdo de Opción de Compra:
con la firma de este documento, un candidato, sin haber adquirido
la condición de franquiciado, ya que sólo se adquiere
con la firma del contrato, puede reservarse el derecho de la franquicia
en una determinada zona de exclusividad, lo que sin duda agilizará
las labores de creación de la red por parte de la Central.
Contrato de Franquicia: éste constituye
el pilar básico de toda franquicia ya que regulará
la relación entre las partes durante toda su vigencia. Este
documento deberá adaptarse a las leyes civiles y comerciales
de Colombia.
Manuales operativos y de imagen: En esta documentación
se concretan todos los aspectos relativos a la explotación
de las unidades piloto de la red, con el fin de establecer los parámetros
de gestión que posteriormente se transmiten a los franquiciados.
Los diversos manuales de negocio suelen ser habitualmente los que
se señalan a continuación, pudiendo desarrollarse
individualmente o en conjunto dependiendo de las necesidades de
cada empresa y aspectos a contener.
Estructura y Organigrama de la Central de Franquicia: Con
este documento, el franquiciado dispone de la definición
y presentación de los diversos departamentos operativos de
la central de franquicia: técnico-comercial, compras, formación,
control, animación, etc.
Manual de Concepto Empresarial: Donde quedan recogidos
los principales criterios conceptuales y organizacionales del negocio,
de forma que constituyen un excelente instrumento de presentación
y formación a los potenciales franquiciados.
Manual Técnico de Productos: En él
se especifican las principales características de los diversos
productos y servicios que compongan la oferta.
Manual de Procedimiento: Este manual define, entre
otros aspectos, los diferentes puestos de trabajo o áreas
del establecimiento franquiciado, detallando las diversas funciones
correspondientes a cada uno de ellos. Horarios de apertura y cierre,
requisitos de aprovisionamiento o aspectos laborales, tales como
contratación o retribución del personal, serán
también temas a tratar en este Manual.
Control y Supervisión: Es necesario contar
con un test o chek-list que facilite las funciones de supervisión
del establecimiento franquiciado y, por tanto, la valoración
de su calidad de gestión y adaptación a la normativa
operacional y de imagen de la franquicia.
Marketing y Gestión Comercial: Este manual
hace referencia a todos aquellos elementos o acciones, que definen
las políticas comerciales empleadas en la gestión
diaria de los puntos de venta de la red franquiciada: valores diferenciales
de los productos, fijación de precios, medios publicitarios,
acciones promocionales, elementos de ayuda a la venta y de potenciación
de la marca, técnicas de venta, etc.
Manual Administrativo: Su finalidad no es otra que la de facilitar
al franquiciado el soporte informático necesario para el
desarrollo de la actividad y establecer los criterios a seguir en
la elaboración de los informes analíticos de gestión,
sobre los que basar el posterior análisis y elaboración
de estadísticas generales.
Manual Económico-Financiero: Este manual
se compone tanto de información general de la red, como de
los presupuestos y estados provisionales particulares de cada nuevo
establecimiento de la franquicia: cuenta tipo de explotación,
plan de inversiones iniciales, estados presupuestarios, proyección
de estados financieros, plazos de amortización y puntos de
equilibrio, etc.
Manual de Normas Gráficas e Imagen Corporativa:
En él deben estar contenidas las características técnicas
de todo lo relacionado con la imagen de marca común a toda
la red franquiciada: nombre comercial, logo-marca, tipografías,
colores corporativos, etc.
Manual de Adecuación y Decoración de Locales:
Este manual especifica los requisitos de acondicionamiento y equipamiento
que deben seguirse para homogeneizar la imagen del nuevo establecimiento
a la del resto de la red.
Material formativo: Aquí se encuentran
los diferentes métodos de formación empleados para
la transmisión del Saber Hacer del franquiciador al franquiciado.
Dado que la franquicia se basa en la reproducción de las
técnicas comerciales, operativas, económicas y de
dirección-gestión de un negocio en un entorno de características
previamente definidas, el franquiciado debe poder recibir toda la
formación necesaria para poder llevarlo a cabo sin ningún
problema.
La adquisición de este Saber Hacer se efectúa principalmente
a través de dos vías: por un lado, a través
de los manuales corporativos de la franquicia que se le deben entregar
y por otro, mediante la formación inicial y continuada que
debe aportarle el franquiciador.
Este proceso de formación abarcará tres fases claramente
diferenciadas:
•
La formación del franquiciado en las dependencias de la central
de franquicia.
•
La formación que el franquiciado y su personal recibirán
en el propio punto de venta.
•
El apoyo que el franquiciador prestará al franquiciado, con
su estancia en el establecimiento, durante la primera fase de su
puesta en marcha.
La formación del franquiciado continuará a lo largo
de toda la vigencia contractual a través de los diversos
medios que le aporte el franquiciador, tales como cursos de reciclaje
y de aplicación de nuevas técnicas y métodos
operativos, seminarios de trabajo, convenciones lúdicas,
envío de circulares, publicaciones internas y aportación
de informaciones útiles a la red, así como la asistencia
permanente que se le prestará al franquiciado en la explotación
de su negocio.
Formación
El proceso de formación se constituye de esta manera, como
uno de los aspectos más valorados dentro del sistema de franquicia,
ya que gran parte del éxito de los franquiciados dependerá
de él.
Pero no sólo es un requisito indispensable y fundamental
en el sistema de franquicia, sino que a este respecto se pronuncia
expresamente la normativa comunitaria aplicable a los acuerdos de
franquicia.
El Reglamento establece "que un acuerdo de franquicia comprende
la comunicación por el franquiciador al franquiciado de un
know-how". También señala "la obligación
del franquiciado de asistir y hacer asistir a su personal a cursos
de formación organizados por el franquiciador".
La transmisión del Saber Hacer podrá llevarse a cabo
fundamentalmente a través de tres vías complementarias
y necesarias:
•
Los documentos de identificación del Saber Hacer.
•
Los sucesivos procesos de formación del franquiciado y su
personal.
•
Los servicios en que se concretan los planes asistenciales del franquiciador.
La formación que tiene derecho a recibir el franquiciado
no sólo debe consistir en adiestrarle al inicio de la explotación
de su actividad. Esta formación habrá de prolongarse
durante toda la relación de franquicia. Por tanto, debe distinguirse
entre formación inicial y formación continuada.
La formación inicial tendrá que transcurrir deseablemente
por tres etapas claramente diferenciadas:
•
Una formación teórica referente a los aspectos relativos
al negocio y al sistema de franquicia que, por lo general, se desarrollará
en las instalaciones de la central franquiciadora.
•
Una formación práctica para la aplicación de
los conocimientos adquiridos en la fase inicial. Aquí el
franquiciado debe tener la posibilidad de dirigir un centro piloto,
bajo la supervisión directa del personal especializado del
franquiciador.
•
La asistencia técnica y comercial de la que podrá
beneficiarse el franquiciado en el propio punto de venta, al principio
de la actividad.
Para la primera fase, formación teórica, el franquiciador
tendrá que organizar y desarrollar un programa formativo
capaz de facilitar al franquiciado suficiente información
relativa no sólo al propio concepto de negocio en sí,
sino también respecto a las particularidades que identificarán
y personalizarán la relación entre ambas empresas.
Serán las características del sector de actividad,
la complejidad de la transferencia de información y de los
requerimientos operativos precisos y, como es lógico, el
rigor y profesionalidad del franquiciador y las aptitudes del propio
franquiciado, lo que realmente condicione la duración de
un programa de formación de apertura.
En cuanto a la segunda etapa de la formación inicial, la
formación práctica perseguirá un doble objetivo:
•
El desarrollo de las funciones inherentes a las diversas secciones
o departamentos del punto de venta por parte del franquiciado -
comercial, aprovisionamiento, administración, marketing,
etc.
•
La dirección supervisada del completo funcionamiento de un
punto de venta piloto, por lo general, el más próximo
a la localidad de implantación.
Será, no obstante, con la asistencia in situ al franquiciado,
durante las primeras etapas de funcionamiento de su nueva unidad
operativa, cuando puedan concretarse infinidad de procedimientos
y subsanarse las más que numerosas dudas que pueden planteársele
al franquiciado en el transcurso de una jornada normal de trabajo.
Poder disponer de la presencia de personal especializado del franquiciador
en un momento tan difícil como es el de enfrentarse a la
dura realidad de su mercado, constituirá de por sí
un excelente colofón a su formación inicial.
Por último, los servicios de asistencia se configuran como
realmente esenciales en lo que a la transmisión de experiencias
se refiere y que habrán de formar parte necesariamente de
un programa de franquicia.
Estos son, entre otros, los que se establecen a continuación:
•
Localización de las instalaciones.
•
Asignación de áreas de influencia exclusiva.
•
Elaboración de presupuestos de gestión.
•
Determinación de los stocks de apertura y seguridad.
•
Apoyo en la realización de acciones comerciales.
•
Planificación y creatividad publicitaria.
• Investigación
del mercado.
•
Coordinación de campañas globales de publicidad y
promoción.
•
Planteamientos de adecuación, decoración y equipamiento.
•
Desarrollo conceptual del negocio.
•
Sistemas de administración y gestión del negocio.
Por su parte, la formación continuada se impartirá
por el franquiciador de diferentes formas:
- Seminarios periódicos de formación: la permanente
investigación que del mercado habrá de realizar el
franquiciador, podrá traducirse en la necesidad de implementar
cambios técnicos o comerciales más o menos importantes
que habrán de trasladarse a todos los puntos de la cadena.
En definitiva, de nada servirá organizar y aplicar un excelente
programa de formación al inicio de la relación de
franquicia, si las empresas franquiciadoras no son capaces de mantener
en el tiempo una estructura capaz de garantizar la oportuna preparación
de los diversos eslabones de la cadena.
Por tanto, la organización de seminarios de formación
hará posible la transmisión de las mejoras que progresivamente
fuera experimentando el Saber Hacer del franquiciador, que dicho
sea de paso, tendrán su origen en numerosas ocasiones en
las aportaciones de los propios franquiciados.
- Convenciones de Franquiciados: suelen ser estos encuentros de
franquiciados, regionales o nacionales, una excelente oportunidad
para la organización de sesiones de trabajo con muy diversos
objetivos:
•
Presentación de datos generales de la red.
•
Campañas publicitarias y promocionales.
•
Incorporación de nuevos productos.
•
Variaciones en la imagen corporativa.
•
Modificaciones de aspectos decorativos.
•
Mejoras de sistemas informáticos de gestión.
•
Presentación de grandes cuentas.
•
Exposición de servicios externos, etc...
Los temas a tratar en estas sesiones suelen por lo general ser objeto
de un trabajo previo entre el franquiciador y un comité de
franquiciados. Una vez expuestos los temas al consenso de todos
los franquiciados de la red, se decidirá sobre la conveniencia
de acometerlos o no, condiciones y plazos.
- Seminarios de formación de reciclaje: tendrán por
objeto la actualización de conocimientos respecto a ciertas
áreas del negocio en las que éstos muestren ciertas
debilidades de gestión.
- Información continuada de utilidad para la red: una comunicación
fluida entre franquiciador y franquiciados será un factor
imprescindible para que estos últimos cuenten en todo momento
con la formación más apropiada para la cobertura de
las exigencias del mercado. Para ello, los medios más habituales
serán las circulares informativas y las publicaciones internas
a modo de boletín informativo de la red.
De esta forma, el franquiciador mantendrá convenientemente
informada a toda su estructura franquiciada en temas tan relevantes
como:
•
Evolución y nuevas tendencias del mercado.
•
Información económica de la red.
•
Apertura de nuevas tiendas.
•
Acuerdos con proveedores.
•
Nuevos productos y procedimientos.
•
Aportaciones de otros franquiciados.
•
Negociaciones en curso, etc...
Como es de suponer, la colaboración entre franquiciado y
franquiciador en estos aspectos es elemental para el éxito
del acuerdo. Sin duda, en todos ellos se expondrán las experiencias
adquiridas por el franquiciador con la explotación de la
actividad en diversos mercados y durante un periodo de tiempo que,
al menos, habrá de ser relativamente amplio.
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