Una de las características más
destacable de la franquicia es que todos los establecimientos deben
tener la misma imagen corporativa de la cadena. De hecho, la homogeneidad
visual de los distintos puntos de venta es la que verdaderamente
trasmitirá al público el sentido de pertenecer a una
única red y a un colectivo caracterizado por un determinado
producto o servicio.
Para tales propósitos en el mismo contrato de franquicia
debe figurar, además del derecho del franquiciado a utilizar
la marca e imagen corporativa de la cadena, las condiciones en que
ésta deberá aplicarse.
La central franquiciadora deberá disponer de manuales en
los que se concrete todos los aspectos a tener en cuenta respecto
a la imagen de la franquicia, así como la decoración
y la adecuación del local. Estos manuales son:
Manual de Normas Gráficas e Imagen Corporativa
En él deben estar contenidas las características técnicas
de todo lo relacionado con la imagen de marca común a toda
la red franquiciada: nombre comercial, logo-marca, tipografías,
colores corporativos, etc.
Asimismo debe contener la forma en que tendrán que conjugarse
todos estos elementos en cada una de las situaciones en que sea
posible su uso.
Manual de Adecuación y Decoración de Locales
Este Manual especifica los requisitos de acondicionamiento y equipamiento
que deben seguirse para homogeneizar la imagen del nuevo establecimiento
a la del resto de la red.
Estos aspectos se especificarán sobre la base de un local
tipo de la red, debiendo adjuntarse con este manual el proyecto
de adecuación y decoración específico para
cada local franquiciado, una vez seleccionado y aprobado por la
central.
Además, en función de las características
de la franquicia se exigirá al franquiciado diferentes requisitos
que debe cumplir el local, tanto en lo referente a la distribución
del espacio, mobiliario o acondicionamiento, como a la necesidad
de contar con salida de humos en los establecimientos de comidas,
por ejemplo.
Cada cadena de franquicias, en función de su concepto de
negocio, exigirá también una dimensión mínima
a sus establecimientos apta para poder realizar la actividad. Actualmente,
encontrar un local de grandes dimensiones y localizado en un lugar
adecuado es una tarea cada vez más difícil y costosa.
Así, el desorbitado precio de los alquileres y la escasa
oferta de locales estratégicos se ha convertido en uno de
los principales inconvenientes para la expansión de las cadenas
de franquicia.
Por este motivo, muchas redes franquiciadoras, principalmente del
sector de alimentos, están creando cada vez más conceptos
de negocio alternativos a la idea original, para los que se requieren
locales de menor dimensión.
Al final, lo importante será siempre que el cliente sepa
identificar, sea cual sea el tamaño del establecimiento,
la pertenencia del mismo a una red única y, por tanto, busque
en él los mismos productos o servicios que en cualquier otro
establecimiento de la cadena.
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