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La mediana empresa OndadeMar, con sede en Medellín y 19 años de historia empresarial y tras ganar un premio nacional por ser la mejor pyme exportadora en 2004-2005 le apuesta a conquistar los competitivos mercados de Asia, en especial China.
Es la meta que se ha trazado el gerente de la fábrica de vestidos de baño, Álvaro Arango, firma a la que Analdex, Proexport y DHL acaban de concederle el Premio Nacional de Exportadores. Actualmente vende sus productos a Estados Unidos, país donde están sus mayores compradores, Canadá, Inglaterra, Italia, España, Dubai, Grecia, Líbano, Australia, Singapur, Japón, México, Honduras, Guatemala, Costa Rica, Panamá, Ecuador, Chile, entre otros. La compañía, que inició en 1986 sus operaciones con cinco trabajadores, logró gran reconocimiento nacional tras abrirse campo en las principales plazas del país, lo que llevó a incrementar su planta de personal a 15 personas, abrió puntos de venta propios y contrató representantes comerciales. Sin embargo, según el empresario, la situación de orden público que enmarcó los dos primeros años de la administración Pastrana provocó una disminución en la venta de vestidos de baño nunca antes vista, “por temor a un secuestro o cosas parecidas nadie se atrevía a salir a los balnearios”. A esto hay que sumarle la crisis económica de finales de la década de los noventa que estuvo a punto de ocasionar la desaparición de la firma, debido a que varios mercados internos se cerraron por completo. Esta situación llevó a que a finales de 1999 las directivas tomaran una decisión que podía ser el salvavidas para la empresa o por el contrario se convertiría en la estocada final para 13 años de esfuerzos. Con una inversión de 5.000 dólares, Álvaro Arango y su socia resolvieron participar en varias ferias internacionales de moda, donde lograron hacer suficientes contactos para colocar sus productos en importantes almacenes de ese país. Recuerda que fue tal el éxito de ese riesgo que el primer año lograron ventas por 150 mil dólares y los pedidos crecieron de forma significativa. “Les gustaron los diseños, las innovaciones y el material en el que fabricamos los vestidos de baño”. Mercados novedosos Los buenos resultados obtenidos por su incursión en el mercado estadounidense provocaron que OndadeMar recibiera ofertas de comerciantes europeos, sin embargo la sorpresa llegó cuando llegaron propuestas de países del Medio Oriente. El gerente de la firma, Álvaro Arango, señaló que por ser una cultura con una percepción diferente de la vida, nunca se pensó en rechazar la propuesta. “Nunca nos han hecho solicitudes sobre cómo deben ser los diseños de los vestidos de baño o nos han devuelto un pedido por considerarlo obsceno, porque nosotros elaboramos prendas para una mujer sofisticada y elegante”, dijo. Agregó que los importadores de Libia son personas muy preparadas, pero sobre todo conocedoras de las últimas tendencias de la moda, abiertas al cambio y reciben lo que tiene concepto y carácter. En la actualidad la unidad productiva genera 65 empleos directos y más de 400 indirectos y sus ingresos provenientes de la exportación ascienden a 6 millones de dólares. El futuro para esta mediana empresa no está escrito, dice Arango, porque se vienen retos como el Tratado de Libre Comercio con los Estados Unidos y el aumento de las importaciones de confecciones chinas. Anota que para lograr conquistar los mercados norteamericanos, europeo, oriental y latinoamericano ha sido necesario contar con el apoyo de la banca. Afirmó que “al principio del proceso exportador nosotros acudimos a créditos con el apoyo de Bancóldex. Eso nos dio la oportunidad de construir un historial, que hoy nos brinda la oportunidad de acceder más fácil a los servicios financieros”.
Exigencia Pago anticipado El gerente de la fábrica de vestidos de baño OndadeMar, Álvaro Arango, afirmó que el prestigio ganado por la compañía en el comercio internacional le ha permitido obtener un flujo de caja favorable exigiendo el pago anticipado de las ventas, situación favorable para mantener los índices de calidad y nunca rechazar un pedido por falta de capacidad monetaria.
La República
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