|
El parque fue inaugurado por los presidentes de Colombia, Álvaro Uribe, y de ese país, Óscar Arias, y contó con una inversión de 15 millones de dólares (29 mil millones de dólares).
El complejo turístico, levantado en un área de 283 hectáreas, cuenta con 650 empleados, 100 de ellos del Eje Cafetero y de la Sabana de Bogotá, donde estos parques temáticos se han consolidado y expandido hacia otros negocios.
La inversión fue canalizada por una franquicia en Costa Rica, que contó con participación mayoritaria de empresarios colombianos. También hubo recursos de agentes internacionales y locales.
La transferencia de conocimiento es una de las claves de Panaca, que esta vez dispuso un equipo de casi 20 expertos que estuvo al tanto del proceso de implantación en Centroamérica.
Cabe anotar que Panaca Quindío tiene una participación de 16,8 por ciento en la franquicia de Costa Rica. De esta manera se busca además reforzar el turismo cruzado y las relaciones comerciales entre las dos naciones.
El paso siguiente será explorar el negocio inmobiliario. Los inversionistas tienen previsto construir un hotel temático (agropecuario), desarrollar un campamento educativo y de vacaciones y vender casas de campo, como se está haciendo en el Eje Cafetero con las fincas Panaca.
Entre el 2006 y el 2007 se construyeron allí 48 fincas, que generaron una valorización de 19 por ciento. Ya están en obra otras 13. El mismo concepto se manejaría en Costa Rica.
Pero estos parques no solo funcionan como anclas del desarrollo de la propia compañía, sino de otras. En el Eje Cafetero, por ejemplo, la cadena Decamerón le apostó a un hotel que, además de los servicios de alojamiento turístico tradicionales, les da a sus huéspedes acceso a las atracciones de Panaca.
Además, administra las fincas, que son alquiladas cuando sus propietarios no las ocupadas, con el consiguiente beneficio para estos. La próxima escala de Panaca será México.
El Tiempo
|