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| El Palacio De Los Frijoles, Concepto Innovador En Restaurantes Típicos |
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Era un pequeño restaurante de comida típica antioqueña, hoy es una marca.
De la pequeña cocina, compuesta por un fogón de leña en la que Lía Guerra y Heriberto Valderrama empezaron a calentar el secreto de sus famosos fríjoles antioqueños en Amagá, suroeste antioqueño, hoy poco queda.
Sin embargo, el secreto que se cocinó en ese lugar desde 1985 y que volvió su pequeño restaurante sitio obligado para los campesinos de la zona, es hoy la llave del negocio de una franquicia que vale 30 millones de pesos.
Un dinero que permite el acceso a los sabores y secretos de El Palacio de los Fríjoles, el primer restaurante del sector rural en entrar a las grandes ligas de las franquicias en el país sin tener una marca reconocida o el trampolín de un grupo empresarial de prestigio.
"Y se hizo con conocimiento y trabajo"", dice con orgullo Heriberto Valderrama, de 73 años y con cinco hijos, mientras observa su silueta adornada con un poncho y carriel antioqueño en la que aparece llevando una olla de fríjoles humeantes. La silueta es hoy la imagen de este restaurante típico antioqueño que se inscribió hace un año en el programa 'Franquicias Colombianas' liderado por la Cámara de Comercio de Medellín, del Oriente antioqueño y otras seis cámaras del país, para convertirse en una marca de franquicia exitosa. Hoy es toda una realidad.
"Y no era fácil pues se trataba de un negocio familiar de una ciudad intermedia", asegura Beatriz Herrera, directora nacional de Franquicias Colombianas quien explica que el punto de partida para el proceso fue tener un producto tan especializado como los fríjoles "que es una comida típica que gusta no solo a los colombianos sino a los extranjeros".
La franquicia también incluye los modelos de atención al cliente, sistemas de cocción y manejo de insumos para los platos.
Diario El Tiempo
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